El consumo de comida chatarra cuesta miles de vidas, gran sufrimiento y millones de dólares

La diabetes, las enfermedades hipertensivas, las enfermedades cerebrovasculares y las enfermedades isquémicas del corazón estuvieron entre las principales causas de muerte en el país en 2013, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). En conjunto, estas enfermedades produjeron la muerte de 15.393 personas, es decir, de 42 ecuatorianos cada día.

De acuerdo con la evidencia científica, entre los principales factores de riesgo para la aparición de estas enfermedades se destacan el excesivo consumo de alimentos altos en azúcar, sal y grasas. Por eso, expertos de todo el mundo recomiendan establecer impuestos para la comida chatarra, de manera que se modere su consumo. El Gobierno de Ecuador actualmente desarrolla una propuesta en ese sentido, tal como lo anunció el presidente de la República, Rafael Correa, en días pasados. El Ministerio Coordinador de Desarrollo Social, el Ministerio de Salud y el Servicio de Rentas Internas todavía trabajan en la propuesta.

Según estudios realizados por el Ministerio de Salud Pública, además del invalorable costo en términos de vidas humanas y sufrimiento, estas enfermedades propiciadas por malos hábitos de vida representan una fuerte carga económica para el sistema de salud.

Se ha calculado que el tratamiento de una diabetes puede tener un costo de entre $554 y $23.248 por paciente por año, según el grado de la enfermedad y la existencia o no de complicaciones, lo que para el país representa una carga de 700 millones de dólares anuales, considerando a los sectores público y privado. Y esa es solo una de las enfermedades propiciadas por los malos hábitos alimenticios.

En cambio, una consulta médica preventiva anual, para un ciudadano sano, cuesta tan solo $11,80. Si a esa consulta preventiva se le incluyen exámenes de laboratorio (biometría hemática, glucosa, creatinina, triglicéridos, HDL-LDL, Colesterol), más una visita adicional al médico para la interpretación de resultados de laboratorio, el costo de un examen preventivo completo para un paciente sano puede llegar a $39,40.

La diabetes es una alteración de la presencia del azúcar en la sangre de las personas, por problemas con la secreción de la hormona insulina. Uno de los principales factores de riesgo para su aparición es el alto consumo de azúcar.

Tal como demuestra la información proporcionada por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), el 2,7% en la población ecuatoriana de 10 a 59 años tiene diabetes; esa cifra sube al 10,3% en el grupo de personas de entre 50 y 59 años. La Encuesta de Salud y Bienestar del Adulto Mayor, de 2011, encontró una prevalencia de diabetes del 12,3% para los adultos mayores de 60 años.

En el marco de la Conferencia Internacional de Etiquetado y Políticas Fiscales en Alimentación Saludable y Prevención de la Obesidad, llevada a cabo en Quito el 28 y 29 de agosto de 2014, se discutió la propuesta de “Plan de acción para la prevención de la obesidad en la niñez y la adolescencia (2014-2019)”, a ser aprobada en el 53° Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), del 29 de septiembre al 03 de octubre de 2014, en Washington. Se incluyen recomendaciones sobre medidas para aumentar el precio de la comida chatarra. Esta propuesta ya ha pasado por una primera aprobación del Comité Ejecutivo de la OPS y sus Estados miembros.

La Carta de Ottawa de 1986, de la Organización Panamericana de la Salud, ya recomendaba un compromiso a favor de la salud a través de medidas fiscales y tributarias, entre otras, aplicadas a los consumos potencialmente nocivos.

Ecuador no plantea el impuesto a los consumos nocivos como una medida aislada, sino que la articula a la política pública a través de varias iniciativas importantes, desde diversos sectores, para combatir la epidemia de las enfermedades crónicas no transmisibles: la promoción de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida; el control de bares escolares; la promoción de prácticas alimentarias saludables en los centros de desarrollo infantil y establecimientos educativos; la inclusión de la hora diaria de ejercicio en todos los establecimientos educativos; la masificación del deporte a través del programa Ecuador Ejercítate;  los programas de la agricultura familiar campesina; el nuevo etiquetado de alimentos procesados; entre otras. También, se están preparando amplias campañas de promoción de buenos hábitos de vida para informar a la población. Todas estas iniciativas son armonizadas a través del Ministerio Coordinador de Desarrollo Social.

La salud de nuestra población es un eje fundamental de todas las políticas sociales.

Ministerio Coordinador de Desarrollo Social / Ministerio de Salud Pública